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Hermana... recuerda tu nombre




Hermana
he estado pensando en ti,
hermana...
pertenecemos a la misma clase,
así que, hermana,
estaré pendiente de ti.

Apuesto a que crees
que no sé nada 
mas que cantar blues,
oh hermana, tengo noticias,
yo valgo mucho
ojalá sepas
que tú vales mucho también.



Oh, a golpes, 
he recorrido ese camino solitario 
y he visto un montón de soles ponerse,
pero, confía en mí 
nada en la vida acabará conmigo.

Así que déjame decirte algo, hermana: ' 
Recuerda tu nombre.
Ningún huracán
te robará tu ser.

Hermana mía,
no tenemos mucho tiempo
así que ponte a bailar,
porque esta que está aquí,
se está sintiendo muy bien.


Miss Celie's blues
El color púrpura
A los que fanfarronean de no dar nunca un paso atrás, habría que ponerlos frente a un acantilado. * Diario de K

Karmelo C. Iribarren

Pizarnik


Ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios.
Ya comprendo la verdad
ahora
a buscar la vida.
Alejandra Pizarnik


Los rotos (con Anne Sexton)


Todas las divisiones son mentira
salvo la que divide los cuerpos en dos
grupos incomprensibles entre sí.
Aquellos que se han roto y los que no.
Los rotos no pedimos demasiado:
que se nos quiera, sí,
que los que no han vivido la fractura
tengan paciencia
si mascullamos viendo las noticias
o hacemos el amor
con un poco de miedo.
Entenderás, entonces, ciertas cosas.
Por qué en casa las tazas no se tiran
y por qué a veces quiero
estar solo después de que suene un portazo.
Los ritos de los otros, amor mío.
Ademanes que espero que no comprendas nunca.
Ben Clark

Defender la alegría

Defender la alegría como una trinchera 

defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría ....

MARIO BENEDETTI

Carlos Salem

Amo ese péndulo entre la mujer huracán que escandaliza portales
y la que se sonroja si le dices que es más bonita que la noche.
Su trazado en semicírculo marca el ritmo de mis deseos como versos,
mis erecciones a deshora, y niega el breve tiempo de los mortales.
Ella no sabe que brilla más que cualquier estrella de neón o gelatina,
que sus gemidos amenazan mi timón como un orfeón de sirenas,
que por verla feliz me marcharía, y para hacerla feliz, permanezco.
Que celebro su existencia como la de la luna, cuando la luna me mira.
Guarda en su cuello el secreto de las noches que se doblan como espigas,
en los pechos, las joyas gemelas de la corona de la más plebeya dinastía,
tiene talle de princesa, bebe como un marino ruso, y ama como la vida.
Ella va a incendiar su mundo, sin querer, un martes a mediodía,
porque está hecha de un fuego que la asusta y la encandila.
Y yo estaré cerca, para encenderle con besos las cerillas.
A veces siento
la sucia tentación de enjaular sus maravillas.
Pero aunque pudiera ,
no lo haría:
ella es libre, feliz,
y un poco mía.
Ella sólo le tiene miedo al miedo, y hasta el miedo la amaría.
Carlos Salem

Los 11 poemas que me gustaría haber escrito



Me cuesta menos tomar 20 cervezas que una sola.
No soy bueno en los ya basta, en los nada más, en los hasta aquí hemos llegado.
No sé largarme antes tiempo, 
ni conformarme con, 
ni limitarme a.

La imprudencia de mancharse las manos acortando distancias

Escandar Algeet
Ojalá Joder
Escandar Algeet


La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; 
que todo esto fue un error,
pero… ¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?
El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.
No puedo.
No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.
Normalmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.
Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.
Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.
Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.
En cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla…
Ahora sólo pienso en quién más está besándola.No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­ ¡No le importa si es perfecto!
La quiero de regreso tanto que…
Dejo la puerta sin cerrar.
Dejo las luces encendidas.


TOC
Neil Hilborn



Yo soy continuamente yo desde el principio,

 retuerzo algunas palabras hasta que significan lo que yo quiero.
Yo soy continuamente yo

 y cuando callo es cuando hiero

Micropoemas
AJO
MICROPOEMAS
AJO


Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
León Felipe

Señor 
Tengo veinte años 
También mis ojos tienen veinte años 
y sin embargo no dicen nada 

Señor 
He consumado mi vida en un instante 
La última inocencia estalló 
Ahora es nunca o jamás 
o simplemente fue 

¿Còmo no me suicido frente a un espejo 
y desaparezco para reaparecer en el mar 
donde un gran barco me esperaría 
con las luces encendidas? 

¿Cómo no me extraigo las venas 
y hago con ellas una escala 
para huir al otro lado de la noche? 

El principio ha dado a luz el final 
Todo continuará igual 
Las sonrisas gastadas 
El interés interesado 
Las preguntas de piedra en piedra 
Las gesticulaciones que remedan amor 
Todo continuará igual 

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo 
porque aún no les enseñaron 
que ya es demasiado tarde

La Jaula
Alejandra Pizarnik
Pizarnik
Poesía Completa


Este adiós no maquilla un hasta luego
Este nunca no esconde un ojala
Estas cenizas no juegan con fuego
Este ciego no mira para atrás
Este notario firma lo que escribo
Esta letra no la protestaré
Ahórrate el acuse de recibo
Estas vísperas son las de después
A este ruido tan huérfano de padre
No voy a permitirle que taladre
Un corazón podrido de latir
Este pez ya no muere por tu boca
Este loco se va con otra loca
Estos ojos no lloran más por ti


Nos sobran los motivos
Sabina


Esas mañanas de domingo,
en invierno,
a primera hora:

las calles recién regadas,
el aire fresco,
limpio,
el olor a cruasán de las cafeterías,
la locura
de los pájaros…

Como si la vida
te dijese:
mira, aquí me tienes,
vuelve a intentarlo.

Vuelve a intentarlo
Karmelo C. Iribarren
Seguro que esta historia te suena
Iribarren



Te vi follar y fallar y no sé cuándo me gustaste más: si cuando te contemplé proclamándote diosa o cuándo te observé confesándote humana.

43 maneras de soltarse el pelo
Elvira Sastre 



Me dijeron: 
O te subes al carro 
o tendrás que empujarlo. 
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta 
y alrededor de mí, 
a su debido tiempo, 
brotaron las amapolas.


Gloria Fuertes
Gloria Fuertes
Antología de Poemas y Vida




Esta misma mañana,
en la frutería de al lado,
al caerse al suelo
una de mis nectarinas,
el frutero me ha dicho
“perdone caballero,
ahora se la cambio”,
pero me he negado,
no me parecía justo
cambiar una nectarina
por una caída,
una caída sola,
yo que he sufrido tantas...


La nectarina
Neorrabioso



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. 
     Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. 
     Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: 
     Que no son, aunque sean. 
     Que no hablan idiomas, sino dialectos. 
     Que no profesan religiones, sino supersticiones. 
     Que no hacen arte, sino artesanía. 
     Que no practican cultura, sino folklore. 
     Que no son seres humanos, sino recursos humanos. 
     Que no tienen cara, sino brazos. 
     Que no tienen nombre, sino número. 
     Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. 
     Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Los Nadie
Galeano