Y si no puedo correr,
saltar, escapar, bailar, sostenerme...
¿Para qué se me dieron pies?
Si tampoco soy capaz de crear,
trabajar, ayudar, sostenerte...
¿Para qué se me dieron manos?
Si no me dejan hablar,
protestar, aliviar, comer, ni cantar...
¿Para qué se me dio boca?
Cambiaría todo
por unas alas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario